CUENTO DE REYES MAGOS

Estaba siendo un invierno bastante cálido. Más que invierno parecía que el otoño quería instalarse en nuestras vidas. Se miraba al cielo pidiendo agua, temiendo las consecuencias de que esa sequía se mantuviese mucho más tiempo.

Por todas partes ya se empezaba a hablar de que los Reyes Magos se estaban acercando, que venían de muy lejos dispuestos a llenar la vida de ilusión. Los niños se esmeraban en hacer más méritos, temiendo que el negro carbón se materializase esa noche mágica a los pies de su árbol, sobre los zapatos allí dispuestos.

Y los Reyes no venían solos. Son muy sabios y entienden de las necesidades y como subsanarlas y habían traido con ellos a sus amigas las nubes cargadas de agua, el frío y el aire para que se aprecie lo rico que es el calorcito hogareño y la belleza del invierno. Así su primer regalo de este año era el invierno, pero como somos muy materialistas y no nos fijamos en los detalles no supimos apreciarlo como debíamos.

En casa, tras la cabalgata, María miraba el televisor. El año anterior había tenido la ilusión. Se había sentado a cenar corriendo, había revisado en su mente unas mil veces si la carta estaba bien escrita, con todos sus deseos, si había recordado contar todas sus proezas anuales…..Había limpiado los zapatos que estaban en el árbol bien dispuestos y en la mesa quedaban las galletas, la leche e incluso un cubo de agua para los camellos. Se había ido a la cama muy pronto, aunque sin poder dormir de la emoción por si ese año conseguía ver a los 3 Reyes, y cayendo en la inconsciencia del sueño más por agotamiento que por propia intención.

Pero este año era distinto. Este año, no recordaba si por comentarios, en el colegio o dónde, alguien había dicho que no tenía sentido esperar, que todo eso era un mito y aunque no sabía qué pensar y su corazón decía que debía seguir creyendo, se había dejado guiar por su mente (como hacen los adultos, porque ella ya era mayor) y no por su intuición. Miraba por la ventana con un sensación contradictoria pero repitiendo en su mente que debía comportarse como una mayor y ser realista.

Sus abuelos, adultos pero que miran la infancia con otros ojos, siempre lo saben todo y notaban que algo pasaba. Así que preguntaron y ella les contó. Al finalizar sus abuelos se miraron con esa sonrisa cómplice que comparten las personas que no necesitan hablar para saber lo que piensan, se sentaron a su lado y entre los dos la dijeron la verdad.

La vida es magia, y esa magia no se hace sola. Hay muchas personas pero la mayoría, han dejado de creer en la magia y son materialistas, por lo que esperan que los regalos sean cosas tangibles, que se pueden usar. Esas cosas no se consiguen solas ni aparecen de repente, y como se ha perdido la fe, hay que comprarlas. Disfrazamos la realidad y la decoramos con envoltorios y lazos, pensando a veces que cuanto más envoltorio más felices seremos. Pero los sabios, los Reyes Magos, saben que eso no es verdad. Ellos saben que lo que se necesita realmente son sentimientos, momentos, ideas, recuerdos, oportunidades, imaginación…..Ellos observan todo el año a lo lejos, escuchan conversaciones, leen los pensamientos y conocen lo que escondemos en nuestro interior, lo que nuestro corazón anhela. Eso que nosotros no escuchamos porque no tenemos tiempo viviendo esta existencia de vértigo. Así ellos nos dejan en nuestro interior esos regalos que necesitamos para hacer nuestra vida más plena. ¿Nunca has escuchado una voz dentro de ti que te decía lo que había que hacer? ¿O al despertar por la mañana sabías cual era la solución y como conseguirlo? Las respuestas no vienen solas, ellos nos ayudan a encontrarlas. Siembran la ilusión esa noche mágica y consiguen, que como una planta que crece, se desarrollen sus dones a lo largo de todo el año.

María, había esuchado atentamente. Además confiaba en sus abuelos y sabía que no la engañarían. Y lo más importante, cada palabra había calado en su corazón, y éste nunca miente. Así que, aunque María sabía que lo material no era lo importante sí quería mantener sus rituales. Dispuso todo como había hechos todos los años anteriores de esa noche única. Mañana habría regalos de colores pero también estaba dispuesta a comprobar a lo largo de ese año cuales eran los verdaderos regalos mágicos porque los Reyes siempre están atentos a nuestros sentimientos, alentados por nuestra ilusión.

Feliz noche de Reyes y que vuestra vida se llena de Magia a lo largo de este año.

Laura

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Acerca de "Ocupada" creando cambio social

¡¡¡Hola!!! Soy Laura, madre de un niño encantador, estoy casada con mi compañero de vida, tengo una gran familia y además soy Terapeuta ocupacional aunque actualmente trabajo dando cursos a personas en situación de desempleo. Esto blog nace para compartir con vosotr@s pensamientos, pinceladas de realidad, fotografías, canciones....yo lo que dé de si la imaginación y la creatividad con un sólo propósito: Inspirar para crear un cambio social, ¿me acompañas?
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