APRENDIENDO DE LA REALIDAD TRANS*

Hace unos años, en un curso tuve la grandísima suerte de conocer a Violeta. Ella era una mujer tímida, muy observadora, con más tendencia a escuchar que hablar. Recuerdo que en algún momento, al principio, dijo que pertenecía a una asociación de Gays, Lesbianas y Transexuales pero no dijo nada más al respecto. Cuando las personas se presentan todo lo que dicen es relevante y debe ser tenido en cuenta, a veces saltan “alarmas” y se encienden los subtítulos de por qué dan esa información (siempre será importante), aunque yo intento dejar la mente en blanco y no prejuzgar ni hacerme cábalas y dejo tiempo para que cada persona elija su momento para seguir explicándose. Esa explicación puede ser en cuestión de minutos, días o meses o su secreto se va desvelando en momentos mágicos, separados, casi silenciosos o con explosiones. Unos días más tarde, Ella hablaba de transexualidad, un mundo desconocido para la mayoría de la gente, rodeado de “leyendas” que no tienen porqué coincidir con la realidad y que creemos que pertenece sólo al mundo adulto. Nadie decía nada, quizás la mirabas más segundos de los normal, pero  seguía reinando un silencio rodeado de respeto a su alrededor. Un día en el descanso, tomando un café (yo cola-cao) me empezó a hablar de Transexualidad y finalmente dijo que su hija era una niña Trans*. Yo me quedé esperando, tampoco tenía claro que significaba eso, quizás no encajaba en mi mente el tándem niña y transexualidad. Pero Violeta, mirándome a los ojos, dijo que su niña nació con pene pero que a los 2 años ya hacía comentarios de que ella era una niña. Violeta lo contaba de tal manera que sólo tenía opción a escucharla y no cuestionar, sino que te motivaba a querer saber más, no por morbo, sino para aprender que la vida se compone de personas que viven su/en diversidad. A los pocos días, quizás ese mismo (tampoco sé si alguien más de la clase ya había hablado con ella), Violeta comenzó a hablar de este tema en clase. Todos los días salía el tema de las personas Trans*, y tod@s escuchábamos o hacíamos preguntas que Violeta iba respondiendo pacientemente. Quizás nosotr@s necesitábamos saber y ella necesitaba ir explicando esta realidad a más gente, haciendo un entrenamiento personal y social para poder contar al mundo esta realidad. En el curso vimos el documental el Sexo sentido con tantísimo contenido y con esa canción, Peras y manzanas de Viruta FTM, que cada vez que la escucho me gusta más.

Unos meses más tarde tuve la grandísima suerte (aunque no creo que la suerte exista) de coincidir con Violeta de nuevo. El cambio era bestial. Desde el primer momento se presentó diciendo que era mamá de una niña Trans*. Nadie dijo nada, todo era respeto, surgían dudas e incluso se comenzó a preguntar por algunas cuestiones, y Violeta estaba preparada para contestar sinceramente, con paciencia…Todos los días salía alguna excusa para “hablar de su libro”.  Violeta nos enseñó que l@s niñ@s, da igual la edad, saben lo que necesitan y lo que quieren pero es necesario tener la valentía de escucharlos, romper las barreras mentales que tenemos y ayudarles en su camino a conseguir su autonomía (capacidad de decidir sobre su vida) para que puedan vivir plenamente. Nos presentó la Fundación Daniela, que trabajan diariamente para visibilizar esta realidad.

En los siguientes cursos he llamado a la Fundación Daniela, que ya ha creado su grupo Joven, y han acudido sus Psicólog@s, Leo y Ana (maravillos@s y únicos) y también Violeta, para hablar de esta realidad. Es increíble ver como las personas que les escuchan descubren una nueva perspectiva. Es cierto que a otr@s les cuesta muchísimo, pero no se rinden y con inifinita paciencia y gran valentía y entereza van mostrando su verdad y contestando preguntas. Siempre están dispuest@s a ir a cualquier sitio para dar charlas sobre este tema, y es una experiencia genial.

Hoy me he animado a hablar de Violeta (es algo que tenía pendiente desde hace mucho) ya que nos ha enviado un artículo sobre su hija Eli. Admiro como se muestran, como ponen por delante el amor hacia su hija, como miran por su bienestar y su felicidad (cualquiera que conozca a Violeta sabe que es un amor infinito), como utilizan ese miedo o las dudas que puedan tener personas externas como un escalón más para crecer y romper barreras, creando una sociedad mejor y más igualitaria. Se crecen ante las adversidades y con los éxitos que consiguen con su camino (que no es nada fácil) contribuyen, sin egoísmo personal, a que miles de personas se hagan visibles y puedan conseguir también una vida mejor. ¡VIOLETA, ELI, SOIS GRANDES! Gracias por existir y por ser así. A mi me tenéis totalmente ganada 😀 😀 😀

Laura

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Acerca de "Ocupada" creando cambio social

¡¡¡Hola!!! Soy Laura, madre de un niño encantador, estoy casada con mi compañero de vida, tengo una gran familia y además soy Terapeuta ocupacional aunque actualmente trabajo dando cursos a personas en situación de desempleo. Esto blog nace para compartir con vosotr@s pensamientos, pinceladas de realidad, fotografías, canciones....yo lo que dé de si la imaginación y la creatividad con un sólo propósito: Inspirar para crear un cambio social, ¿me acompañas?
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