LOS HILOS DE LA VIDA

ganc1En casa siempre ha habido hilos, agujas, ganchillos…Desde pequeña he visto como se tejía, supongo que como en todas las casas, pero siempre lo he visto como algo especial. Desde pequeña he visto como en cada casa había unas alfombras o bien en el dormitorio o en el salón, y pensaba orgullosa que esas alfombras las había hecho gente de mi familia con sus manos. Además era una actividad compartida: hacer el ovillo, cortar la lana con la medida precisa con ayuda del palito, ir poniendo los colores con el gancho, cada uno usando su propia estrategia para que fuera más entretenida esa actividad mecánica, enfadándote cuando te habían cambiado el diseño de trabajo pero iniciándolo de nuevo. Esa costumbre también pasó a mis abuelos paternos que encontraban en esa actividad relajación y esparcimiento. Esas alfombras en muchas ocasiones eran regalos para bodas, así tenían un cálido recuerdo que atesoraba cariño y muchas horas de trabajo e implicación.

La alfombra me enganchó desde pequeña y aunque las cosas de ganchillo me gustaban mami tejenunca pensé que yo llegaría a hacerlo, eso era cosa de más mayores, aburrido, algo tedioso para el ritmo rápido de la vida. Hace unos meses empecé a ver imágenes de cosas de ganchillo y empecé a compartirlo con mi madre insinuando y al final pidiendo directamente que me enseñase a hacerlo. Un día me dijo: “Ya tengo los hilos en casa, cuando quieras empezamos”. Y así fuimos haciendo punto enano, patas, combinando…Aprendiendo poco a poco técnica, cogiendo ritmo con los dedos. Mi madre siempre al lado haciendo otras cosas y diciendo de vez en cuando que algo no iba bien, animando, respondiendo las preguntas pacientemente con cariño, haciendo fácil lo difícil, acompañando para que al final se demostrase que podía hacerlo porque ella desde el principio sabía que sería capaz, cosa que yo misma no pensaba. Con los fallos diciendo: “Deshazlo”, y sin hacer caso a mi cara de incredulidad y enfado por tanto esfuerzo invertido, pero insistente y animosa porque sabía que era por una buena causa: “Nadie te preguntará cuanto tiempo tardaste en hacerlo”. Y al final, con fe ciega, deshaciendo, cogiendo impulso y concentrándome para poder estar a la altura. Repasando su enseñanza me doy cuenta de que así ha sido también la educación que nos ha dado. bolsoEnseñando, acompañando, con responsabilidad y corrigiendo con la dosis perfecta de cariño, sabiendo el momento preciso de empezar a poner distancia, que realmente era confianza, para sacar la valentía de empezar a alzar el vuelo al mismo tiempo que ella iba soltando, quizás consciente de que con esa libertad entregada perdía momentos que también para ella son valiosos, pero es tan generosa  que siempre lo hace con una sonrisa y con amor puro. Tan humilde, tan grande, tan preciosa.

Muchas veces tejiendo he pensado que quizás muchos momentos parecidos compartió ella con su madre, mi abuela, de la que no guardo muchos recuerdos pero a la que siempre he querido y he agradecido que parte de su esencia haya permanecido en nosotros. En esos momentos, cuando hago ganchillo, me siento cerca de mi madre, pero también de mi abuela, es algo raro pero sé que es cierto. Se comparten momentos y parte de la esencia y energía se transmite, el tiempo transpasa barreras y se crea el milagro de sentir que está cerca, que también me acompaña y anima. Estoy orgullosa de mis raíces, sé que gran parte de lo que soy se lo debo a mi familia y me esfuerzo por estar a la altura. Unidos para siempre por hilos transparentes que forjan nuestra alma con tesón, creando una red de seguridad que perdura con el tiempo y se hace cada vez más grande y potente gracias a los cimientos de amor con los que fueron creados.

Laura

abuela

Anuncios

Acerca de "Ocupada" creando cambio social

¡¡¡Hola!!! Soy Laura, madre de un niño encantador, estoy casada con mi compañero de vida, tengo una gran familia y además soy Terapeuta ocupacional aunque actualmente trabajo dando cursos a personas en situación de desempleo. Esto blog nace para compartir con vosotr@s pensamientos, pinceladas de realidad, fotografías, canciones....yo lo que dé de si la imaginación y la creatividad con un sólo propósito: Inspirar para crear un cambio social, ¿me acompañas?
Esta entrada fue publicada en es lo que siento y lo que soy.... Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a LOS HILOS DE LA VIDA

  1. Pingback: Mis enlaces semanales (LXVIII) – 30 de diferencia

  2. Ali Orriols dijo:

    Cuanto me alegro de que hayas comenzado este “vicio” si vicio. Porque cada dia te pide más y es super gratificante el ver o llevar algo hecho por ti misma. En el fondo me da envidia que te enseñen unas manos expertas ya que mi abuela solo me pudo enseñar cadeneta y cuantos kilómetros hice jajjaja. Atesora cada enseñanza de tu madre. Besos Ganchillera, porque una vez que terminas una labor ya tienes este título de por vida.

    Le gusta a 1 persona

  3. Carmen dijo:

    El ganchillo fue el entretenimiento de mi madre, todos guardamos colchas, tapetes, faldas de mesa flores, vestidos…. ahora me arrepiento de no haber aprendido de mi madre, hacía el ganchillo con gran maestría hasta sin mirar y con una gran rapidez.
    Siempre recuerdo a mi madre sentada en su sillón haciendo ganchillo y con el cigarro quemándose en el cenicero. Tu Laura con tu escrito me has hecho recordarla de nuevo y me he sonreido….aún vive con nosotras porque la recordamos constantemente.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s